La magia de Casapatio
Hotel Boutique. Una nueva propuesta con puertas coloniales, cuadros,
antigüedades y espacios que generan sensaciones especiales en el visitante.
Redacción Periódico "El Sol"

Que el viajero se sienta como en casa, es la premisa de CasaPatio, un Hotel Boutique pequeño ambientado en el arte ecléctico, con ambientes especiales de ladrillos artesanales, piedra, algodones, seda, lino, maderas, con bodegas y patios, espacios que marcan un estilo de vida, con lujo informal y elegancia desenfadada, logrando una experiencia personalísima para cada huésped, como lo califican sus propietarios, Nicole Lemoine y Manuel Suárez.

LO QUE OFRECE. Brinda clases de yoga, clases de cocina, catas de vino, noches para fumadores de puros -terraza-, almuerzos y cenas especiales, según solicitud, guardería, biblioteca, videoteca, lecciones gratuitas de bespoke, bisutería artesanal, cocina abierta. o equipos de sonido con animación en las calles céntricas de la ciudad. Las habitaciones, llenas de antigüedades y a la vez con un toque de modernidad en cuanto a los servicios de wifi, Tv cable, aire acondicionado, incluyendo desayuno oscilan entre 58 y 113 $us.

ACTO. La inauguración del hotel estuvo a cargo de los propietarios y anfitriones que recibían cálidamente a sus invitados haciéndole un recorrido por todos los espacios de esta casa, un patio “Jorge Luis Borges” lleno de detalles y otros lugares preparados con una propuesta diferente, para el vino, panes, quesos, aceitunas y otras conservas, haciendo sentir que el invitado es lo más importante que ocurre en CasaPatio.


Nuevo Hotel Boutique en Santa Cruz
Redacción Revista "Tal Cual"

Acaba de abrir un nuevo hotel boutique en Santa Cruz. Está en el residencial barrio de Las Palmas a unos pasos de las canchas de golf y se llama "CasaPatio Hotel Boutique".

"CasaPatio" sigue esa tendencia de algunos hoteles boutique en Buenos Aires (y en varios sitios del viejo mundo): es un hotel pequeño, donde se respira lujo no convencional ("elegancia desenfadada" le llaman sus dueños, Nicole y Manuel), es un hotel con personalidad propia y es un sitio que apuesta por dar atención muy personalizada al huésped.

CasaPatio, es "una casa con alma" dice Nicole. Nicole y Manuel siempre soñaron con poner un hotel de este tipo en Santa Cruz. Ahora, tras mucho tiempo de reformas y acomodos, llevan personalmente este pequeño y curioso hotel. Lo han construido en realidad sobre una casa de los años 70, pero la reforma se ha hecho con materiales rescatados de anticuarios y casonas de viaja data. Por ejemplo, tienen más de 70 piezas entre ventanas y puertas antiguas. Nicole (35) es fotógrafa, estudió en NY y Manuel (42) es Doctor en Ciencias Políticas, estudió en Madrid.

El hotel tiene 5 habitaciones montadas con antigüedades. De hecho, toda la casa está puesta con antigüedades. "El sitio tiene aire barroco, pero en realidad es muy ecléctico", nos cuenta Manuel. "Si bien hay antigüedades coloniales, sobre todo, hay una vocación por los años 20 del siglo pasado". Y en efecto, el hotel está decorado con litografías firmadas por Dalí y con obras de Guzmán de Rojas, pintor boliviano consagrado en la primera mitad del siglo XX.

Los otros rincones que no pasan desapercibidos son los patios y la bodega. El patio principal -donde dan las habitaciones- tiene un aire de mucho recorrido en tiempo: árboles viejos, hamaca, puertas antiguas y mesa del aperitivo. La bodega -que también sirve de recepción- es coqueta y tiene una buena variedad de vinos sudamericanos.

Manuel y Nicole admiten que es un riesgo salir de lo convencional y lanzarse a un nuevo concepto en Bolivia; el de los hoteles boutique. Una de las dificultades -reconocen- es explicar qué es un hotel boutique. Ellos explican así su hotel:

Venir a Casa Patio Hotel Boutique es una experiencia. Somos un pequeño hotel ambientado con lujo informal y elegancia desenfadada. Antigüedades. Puertas coloniales y ladrillos artesanales. Piedra, algodones, seda, lino. Vajilla y cubertería de principios del XX. Cuadros de grandes firmas. Y más que nada, el patio con su magia.

En esa atmósfera, recibimos a la gente con la filosofía del anfitrión que abre su puerta para que el visitante -peregrino o viajero que viene a quedarse- se sienta como en casa. Cocina abierta para quien quiera cocinar. Bodega y copa. Hamaca bajo el palto y en fin: que el invitado sea lo más importante que le ocurre a la casa.

El hotel ofrece lo que cualquier hotel normal en su precio: wifi, almohadas de plumas, TV flat con TV/cable, baños bien puestos, aires acondicionados y todo aquello relativo al conford. Pero además, ofrece cosas como servicio de canguro (baby seating) día y noche, ofrece yoga, clases de cocina, catas de vinos, clases de bisutería artesanal y biblioteca. En suma, un lugar elegante y curioso que merece la pena.